François Coty: el padre de la perfumería moderna (Parte 2)

De regreso a Paris, instalado en su tienda, François Coty comienza concretamente su trabajo y crea su primer perfume, el Rose Jacqueminot (1904). Tiene dificultades para lanzar su difusión, pero su malicia logra superar los obstáculos. Se dirige a las grandes tiendas del Louvre, proponiéndolo a la venta, cosa que rechazan. Molesto, François Coty se altera, lanza violentamente un frasco al piso y sus efluvios invaden inmediatamente el lugar, las mujeres enloquecen con su aroma. Todas reclaman el Rose de Jacqueminot que se convierte en un éxito rotundo.

Con su carrera ya lanzada, François Coty continúa su producción de perfumes. En 1905 compone su imprescindible: L’Origan. Seducido, el mundo entero se perfuma con éste poderoso perfume. Vienen luego Le Muguet (1910) – primer perfume de muguete –, l’Ambre Antique (1908) – cuya composición recuerda el Ambréine de Samuelson –, Iris (1913) – primer perfume soliflor –, L’Aimant (1927) – reinterpretación más floral del Chanel n°5 – y también el Chypre, en 1917. Este último, con su primera nota de cítricos sobre un fondo de musgo de roble y de pachulí, se propaga por todos lados y pronto aparecen varias versiones: Mitsouko de Guerlain, Bandit de Robert Piguet y Pour Monsieur de Chanel. Su Emeraude (1921) con fragancias orientales, inspirará igualmente el Shalimar de Guerlain. El imitador es ahora imitado.

Cada vez que Coty lanza un perfume, toda Francia lo huele. El dinero comienza a entrar generosamente y se convierte en una de las primeras fortunas de Francia. Pero si los perfumes de François Coty se venden tan bien, es debido a que él es igualmente un hombre de ideas y de innovación. Comprende en efecto que el perfume, reservado hasta entonces a una élite, debe transformarse en un producto de gran consumo. Pronto, todo el mundo se perfuma gracias a él. No duda en asociar las esencias naturales y los productos sintéticos, baja los precios. Comprende la importancia de las técnicas de venta, de condicionamiento y de embalaje. El es también quien ha inventado el frasco de perfume, anteriormente vendido bajo la forma de enflorado o de crema; para ello, se asocia al célebre maestro vidriero René Lalique o a Baccarat.

Más de cien años luego de sus inicios, todos los perfumistas siguen su huella. François Coty se ha convertido en un modelo. Lo inventó todo para la perfumería contemporánea, creando todo en ésta industria. Supo utilizar los Absolutos, generados en la "Roue Bondon-Dumont", inventada en la empresa de Chiris, que no conocieron un gran éxito en aquella época, pero que todo el mundo utiliza hoy en día. Supo hacer que el perfume fuera indispensable y se inscribió en la genealogía de los perfumes. Es increíble, pero los mejores imitadores pueden revelarse como genios.

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